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Una Noche Para Siempre

Por: saguilera
25/11/2017 | 01:18:35

Un estadio entero le juró su amor eterno al futbol…




La casa de las Chivas recibió una noche a la que se le podía reprochar poco: viernes de futbol, dos grandes equipos, una final, un título en juego, un estadio lleno y, por si fuera poco, se trataba de un día para la historia, de esos que quedarán en los libros y periódicos por su trascendencia invaluable. La noche del viernes 24 de noviembre soportará el paso del tiempo gracias a las hazañas de algunas heroínas. Será una noche para siempre.


Es verdad que se trataba de una velada distinta, pero con los denominadores de siempre: futbolera, con olor a césped y ambientada al ritmo del balón. En el campo no estaban los héroes de siempre cuando hablamos de Guadalajara y Pachuca. Ahora en el terreno de juego estaban unas soñadoras. Guerreras que pusieron por delante su amor apasionado por este deporte que enamora a cualquiera y que, además, salieron a representar a esas y esos millones de amantes del balón.




Con el talento como bandera, las más de 22 históricas jugadoras fueron capaces de poner de pie a miles de aficionados que no supieron de géneros sino de futbol y de reconocer la calidad y el esfuerzo. El ambiente en Guadalajara, inmejorable.


Siempre que llegan los tiempos de final, las primeras invitadas son las emociones. No importa si tú eres jugadora o aficionado, lo mismo te frotas las manos por nervios o por ansias. Es imposible resistirse a los marcos espectaculares como el del momento de los himnos en el Estadio Chivas. Estremecedor. Tan emotivo por las voces de los fieles al futbol, como brillante por las luces que iluminaron el cielo. La afición tuvo un compromiso ejemplar con su equipo, les corearon todo, hasta los apellidos.





Los equipos en el campo salieron conectados, intensos, a la altura del compromiso histórico. Lo notamos desde el “team back”, Chivas chocó las palmas y gritó el nombre de su equipo con tal fuerza que se hicieron escuchar por toda la Perla Tapatía; las Tuzas también gritaron sus ganas de futbol mostrando los dientes y cerrando los puños. Vaya platillo, vaya final.


Desde que pitó el inicio Quetzalli Alvarado, también histórica, empezaron las muestras de talento. Tania Morales mostró su sapiencia, su calma para jugar al futbol, regaló algunos lujos, rehiletes, túneles; del otro lado, la líder hidalguense, Mónica Ocampo, hizo gala de su infinito talento que le llevó a hacer un poema de gol en el primer capítulo.


Hubo tensión porque Pachuca tenía la ventaja y se plantó con personalidad, no dejó que el local iniciara la festividad tan temprano. Pero el Estadio Chivas y su afición incansable hicieron su trabajo, también se encargaron de desgastar a las rivales, como lo hizo la oncena jalisciense en la cancha.




El Guadalajara se puso a las órdenes de la educadísima técnica de la pierna zurda de Tania Morales, la comandante, quien usó sus conocimientos de ciencias para mandar dos trazos geométricos y aplicar la misma fórmula en dos operaciones desde las esquinas, una en el primer tiempo, otra en el complemento. La receptora fue Arlett Tovar que se sumó desde la defensa para ejecutar dos frentazos inmortales que encontraron casa en las redes rivales. Eran los dos goles que necesitaba el Rebaño para empatar una tensa serie.


Chivas, con el estado anímico hasta el cielo, y su fiel afición en la tribuna haciendo erupción, se encomendó primero a su increíble portera, Blanca Félix, para evitar que el poderoso Pachuca le hiciera daño. Después, aplicaron el grito de batalla: “¡Vamos por ellas!” y usaron su ímpetu para que Norma Palafox culminara una jugada bañada en oro. Tejida con los más finos hilos. Espectacular jugada colectiva que terminó con un preciso pase filtrado que Palafox resolvió con toda la calma del mundo ante la salida de la portera. Era el gol más importante de la LIGA MX Femenil. ¿Por qué?, significaba un título. El primero.





Las Rojiblancas hicieron la hazaña. Dieron la vuelta. Tomaron la tinta dorada para escribir su nombre en el lugar de los inmortales del balompié en México. El balón giró con destino a La Minerva para un largo festejo. Ondean sin cesar las banderas. Hay lágrimas, pero de felicidad y satisfacción.


El reconocimiento especial es para los más de 30 mil aficionados, familias y amigos, que marcaron cifra récord de asistencia en la LIGA MX Femenil y que tuvieron un comportamiento ejemplar. La mejor de las recompensas fue el título del Rebaño Sagrado. Y, por supuesto, las palmas también son para las subcampeonas.





A la casa de Chivas llegó el Mariachi, sonó El Rey, sonó el Jarabe Tapatío, sonó el Himno del Guadalajara y la ciudad canta y baila a la par de Palafox, Tovar y compañía. Hubo desfile, La Minerva recibió a las campeonas y los aplausos serán eternos para este equipo histórico. El torneo femenil, sin duda alguna, recibirá a nuevos aficionados. Bienvenidos todos los amantes del futbol.


Se fue, con éxito, la primera LIGA MX Femenil, que en su desenlace se pintó de rojo y blanco. Que escribió cientos de relatos y ahora va por las leyendas. Se escapó y nos dejó como lección que para esto del balón no hay género sino talento, amor y pasión por el futbol.


Siente tu Liga.




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